Multiculturalismo y esencialismos identitarios

Multiculturalismo y esencialismos identitarios


El autor Vidal (2005) propone una definición operativa a un engañoso multiculturalismo se no filo complementario del multiculturalismo xenófobo, planteando las dos caras de un mismo fenómeno multicultural con una carga ideológica sobre sobre generalizaciones y estereotipos que se proyectan desde un doble juego de negación afirmativa y rechazo explícito del otro propio.


Para ejemplificar lo anterior, en el cine liberal norteamericano la atribución del otro de una imagen positiva así como referencias ocasionales a su punto de vista contrastan con los personajes blancos occidentales que se consolidan como centros de conciencia y filtros de información de tal manera que se vislumbran como canales de difusión de los discursos raciales étnicos dominantes. 



Es innegable que las diversas tendencias que han traído consigo los medios de comunicación presentando diversos estereotipos, tales como hombres negros siendo delincuentes en potencia, acaban impactando en la misma vida de los ciudadanos de tal raza. Diversos estudios dejan entrever un efecto Pigmalión, lo cual también se puede extrapolar a otras culturas razas minoritarias en Estados Unidos. Si bien diversos autores advierten sobre que la pertenencia a una etnia, religión o nación no habría de predisponer al crimen, el prejuicio que promueven los medios coloca una manta que impide visualizar de cada uno de los seres humanos tienen las condiciones de convertirse en ese monstruo que puede salir a la superficie. Nos enfrentamos a un multiculturalismo mosaico fuertemente jerarquizada positiva y negativamente, de tal manera que tiene una perspectiva antropofágico y antropoémicamente, inclusiva y exclusiva cuyo alcance transaccional corresponde con la racionalización, minorización y trivialización de las diferencias sometidas al absoluto control auto regulador del capitalismo global.


Vidal (2005) al citar a Maalouf, aconseja la recuperación del concepto gramsciano de hegemonía de tal manera que se visualice el multiculturalismo como una forma de dominación no basado únicamente en una confrontación de realidades subjetivas sustantivas, sino como una consecuencia de diferentes posiciones políticas emplazantes, desemplazantes y reemplazantes en contextos de interacción determinados.


Vidal, R. (2005). Hermenéutica y transculturalidad. Propuesta conceptual para una deconstrucción del “multiculturalismo” como ideología. Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas, (12).

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